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lunes, 4 de marzo de 2013

Tribilín : hay sesión extraordinaria en el Concejo




Finalmente, y luego de 3 reuniones de la Comisión de Educación en la que se dieron fuertes discusiones, la oposición, integrada por los concejales (Leandro Martin, Santiago Cafiero, Jacqueline Girasolli, Fabian Brest y Carlos Bringas (FPV), Fernando Pose (P.Socialista), Marcos Hilding Ohlsson (Convocación), Ester Fandiño (Unidos por SI), Aurora Bastidas (Bloque Peronista), presentara un pedido de informes respecto de lo ocurrido en el Jardín Tribilin el pasado, sin el acuerdo del oficialismo.

Para la oposición queda claro que lo ocurrido en el Jardin Tribilin es producto de una irresponsabilidad compartida, tanto del municipio como de la provincia, mientras que para el possismo la única responsabilidad es de la provincia.

Por lo tanto, la oposición presentará el pedido de informes original para que sea tratado en una futura sesión extraordinaria.


Por su parte, el bloque oficialista considera que se está utilizando el tema con fines políticos, y que el municipio, en cambio, se está ocupando del apoyo y acompañamiento a las familias. Igualmente, darán quórum.

La sesión será el próximo miércoles seis de marzo a las 12 del mediodía. 



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domingo, 24 de febrero de 2013

Comienzo de clases…¿qué hay de nuevo, viejo?


Por Ariel Gómez Barbalace (Docente y Director del Área de Educación y Cultura del Instituto POLAR) 



Nada. Nada nuevo. El escenario repetido, con actores repetidos, con guiones repetidos. Fecha de inicio del ciclo lectivo, los docentes que piden un justo aumento, los gobiernos sin proyecto, ajustando el futuro de una sociedad por el sueldo de quienes tienen un lugar fundamental en esa construcción.

 “¿Qué hago con los pibes si no hay clases?” se preguntan las familias atormentadas por un ritmo de vida en donde los niños estorban. Se bancan el trastorno un par de días, pero luego se las agarran con los maestros… “que faltan siempre, que tienen la mitad del año de vacaciones, que trabajan cuatro horas”. Y estas mentiras, repetidas e instaladas como verdad, presionan a los gremios que termina cerrando un acuerdo, muy lejano a lo deseable, pero que permite poner la rueda en movimiento… seguir… una vez más. Otra vez, sin haber repensado nada, sin haber cambiado nada, sin haber aprehendido nada. Nada nuevo, todo viejo.

¿Y por San Isidro? Muchos de los niños comenzarán sus clases, claro, porque muchos van a escuelas privadas. Los que pueden y los que no. Nada nuevo por aquí tampoco, una geografía  naturalizada por nuestros pagos. Pero los docentes de esos establecimientos privados no son muy distintos, ni ganan demasiado mejor. Sólo que las arbitrariedades posibles en el ámbito privado terminan condicionando y produciendo un docente más dócil a los maltratos.

Pero que el maltrato que ejerzo nunca es gratuito. El maltrato de un sistema que le da al docente una responsabilidad enorme, pero que le ofrece una carrera, donde los sueldos y la formación distan mucho de lo mínimo necesario para ejercer su rol de manera adecuada. Claro que hay excepciones. Muchas. Pero estas se explican por situaciones y características personales, que van  contra lo que se propone desde el sistema instituido. El maltrato y la violencia están. Un síntoma, entre otros, es que la cantidad de licencias psiquiátricas en el gremio docente aumentan cada año.  Y aparecen los nombres raros: burnout, stress. La violencia está. Y es un todos contra todos: padres, directivos, docentes, niños.

 La violencia está. Y  un día explota un “Tribilín”.  La violencia que toma una forma aberrante, que le pega un palo en la nuca a nuestra sensibilidad. Pero sólo porque adquiere una forma excepcional, poco vista, no aceptada,  en un sistema que violenta a todos (niños, familias, docentes) cotidianamente y con naturalidad. Pedimos el linchamiento público de las docentes, el juicio político a los gobiernos. Pedimos culpables, tal vez como una forma de no preguntarnos nunca nada y de seguir del mismo modo. Que por conocido nos debe quedar cómodo. Nada nuevo, viejo.

Y no vaya a ser que nos suban las cuotas de los colegios para aumentarle a los docentes o que un gobierno desoiga el pedido de mas patrulleros e invierta en reestructurar todo el sistema docente, desde la formación hasta el sueldo, asumiendo la importancia que ese rol tiene en una sociedad, e instaurando una carrera digna, respetable y de excelencia, para todos.  No vaya a ser que pensemos en las responsabilidades de cada uno en lo que hace a lo público, a lo de todos. No vaya a ser que leamos las propuestas de los políticos sobre la educación, que les exijamos definiciones y no slogans y que nos comprometamos con que sea un tema prioritario en la agenda pública. No vaya a ser que hagamos algo nuevo... ¿o si?.